Hasta este punto la diferencia entre una cuestión enjuiciable y una cuestión política no enjuiciable dependía pura y exclusivamente de la prudencia de los jueces.
La prudencia judicial que se impuso a partir de Marbury vs Madison se autojustificaba por estar orientada con sentido estructural e institucional, que traslucía también un claro fin político: el mantenimiento de la división de poderes...
La prudencia judicial que se impuso a partir de Marbury vs Madison se autojustificaba por estar orientada con sentido estructural e institucional, que traslucía también un claro fin político: el mantenimiento de la división de poderes...